Aumento de glúteos

¿En qué consiste el aumento de glúteos, doctor?
Es una intervención quirúrgica que consiste en corregir la poca proyección de las nalgas hacia atrás mediante una implantación de prótesis especiales, eliminando la sensación de «aplanamiento» de las nalgas y consiguiendo una gran mejoría estética en el contorno de la cadera y de los glúteos.
Esta intervención se puede realizar aisladamente o acompañada de una liposucción o lipofilling del surco subglúteo, para conseguir un mayor resultado estético de las nalgas. Hemos de señalar que el implante de nalgas no corrige la caída de los glúteos; para conseguir resultados en este aspecto, se debe asociar al aumento de glúteos una liposucción.

¿Se realiza con anestesia general?
Esta intervención se suele realizar con una anestesia general de corta duración o epidural, y con unas horas de ingreso en clínica.

¿Cómo son las prótesis?
Son unas prótesis especialmente diseñadas para esta clase de implantes. Suelen ser de gel de silicona, lisas o rugosas, con un líquido muy denso similar a la consistencia del glúteo normal. Hay prótesis de varias formas distintas, por lo que el cirujano plástico escogerá la más adecuada en cada caso. En cuanto a la duración y al riesgo de retracción capsular, es el mismo que en los implantes mamarios.

¿Y en cuanto a las cicatrices?
Para llevar a cabo un aumento de las nalgas, es necesario realizar una incisión cutánea de unos cinco o seis centímetros de longitud, que se practica en el surco que hay entre los glúteos, tratándose de una zona en la que la cicatriz es muy poco visible al cabo de unos meses, o casi invisible. Por otro lado, la prótesis se coloca en la mayoría de los casos en la zona más profunda del músculo glúteo mayor; con esto se consigue que no se note al tacto la prótesis, y obtenemos así un contorno más natural de las nalgas.
En casos en que hay una deformidad congénita o adquirida de la zona glútea, se pueden implantar las prótesis subcutáneamente, pero tienen un resultado más artificial.

¿Cuándo se puede hacer vida normal?
Los puntos de sutura suelen retirarse a los diez o catorce días. En las dos primeras semanas las nalgas sufren una hinchazón moderada, disminuyendo hacia la tercera semana. Por otro lado, en los dos primeros meses se mantiene una cierta induración de la prótesis, ablandándose a partir del tercer mes y consiguiendo su tacto suave y definitivo a los seis u ocho meses. Asimismo, esta intervención obliga a dormir boca abajo los tres primeros días después de realizarse. La baja laboral puede ir desde los tres o cuatro días hasta las dos semanas. No se pueden realizar esfuerzos físicos durante las dos primeras semanas, y se debe llevar una faja especial durante otras cuatro semanas, día y noche. Deberán seguirse controles durante un mínimo de seis meses después de la intervención, y controles periódicos anuales de las prótesis.