Aumento de mamas

¿En qué consiste el aumento de mamas, doctor Sospedra?
Es una intervención quirúrgica por la que, mediante una implantación de prótesis, corregimos el volumen mamario de la paciente, evitando así la baja autoestima que provoca el que no encuentre «ropa interior adecuada» o que «los vestidos no le caigan bien». El tener las mamas pequeñas provoca en muchas pacientes un gran complejo que les impide ir a la playa o incluso tener una relación social normal. En otros casos, no sólo tienen las mamas pequeñas, sino que son muy distintas entre ellas, con una asimetría marcada. Finalmente, hay otras mujeres que después de los embarazos y el período de lactancia tienen una gran pérdida de tamaño en sus pechos, con «las mamas vacías». En todos estos casos la intervención puede solucionarles el problema y abrir nuevos horizontes para su realización personal.

¿Es necesario el ingreso en clínica?
Esta intervención suele realizarse con una anestesia general de corta duración y con unas horas de ingreso en clínica.

¿Y las cicatrices son visibles?
Para practicar un aumento mamario es necesario realizar una incisión cutánea de unos tres o cuatro centímetros de longitud, que puede realizarse en distintas zonas.
Primero: Axila. Es la incisión ideal, pues está lejos de la mama. Es una zona que cicatriza muy bien, dejando una cicatriz mínima al año de la intervención. Es nuestra vía de elección, siempre y cuando la mama no esté muy caída. Segundo: Areola. Se realiza en la zona de cambio de color entre la areola y la piel de la mama, en la mitad inferior. Es la técnica de elección en mamas que tienen ya cierta caída. El resultado estético es excelente.
Tercero: Surco submamario. Es la incisión más antigua. Se suele realizar a petición de la paciente, y siempre es algo más visible que las dos anteriores.

¿Cómo son las prótesis?
Hay varios tipos de prótesis de mama (silicona, suero fisiológico, hidrogel, PVP, poliuretano y otras) que están homologadas por el Ministerio de Sanidad y Consumo para su implantación. En general, preferimos las prótesis de gel de silicona, pues con ellas se tiene una experiencia de treinta años de implantación y su tacto es más parecido a una mama natural. Actualmente, hay más de veinte millones de pacientes con este tipo de prótesis.

¿Y el riesgo de que se rompa o «estalle» la prótesis?
Las prótesis actuales tienen una duración prevista mínima de unos veinticinco a treinta años, pudiendo durar perfectamente toda la vida de la paciente sin la más mínima alteración. Eran las prótesis de suero fisiológico las que a veces se rompían por cambios de presión (por ejemplo, en los aviones), pero con las de silicona no acostumbra a suceder.

¿Y el riesgo de la retracción capsular?
Se trata de la membrana con la que el organismo fija y recubre la prótesis; cuando se produce la retracción, el implante se comprime y endurece. La retracción capsular depende de la cicatrización interna de la paciente, aunque con las prótesis y técnicas quirúrgicas actuales es muy raro que suceda.

¿Las prótesis mamarias pueden incidir en un mayor cáncer de mama?
No. Se ha demostrado que las posibilidades de sufrir un cáncer de mama en una paciente con prótesis son las mismas que si no la tuviera.

¿Es dolorosa esta intervención?
El dolor posoperatorio de un aumento de mamas es variable, según la técnica empleada, pero oscila entre leve a moderado, y puede durar desde veinticuatro horas a cinco días. Puede requerirse, asimismo, desde una analgesia suave a una combinada. Los puntos de sutura suelen retirarse entre los cinco y doce días siguientes. En las dos primeras semanas las mamas sufren una hinchazón moderada, disminuyendo hacia la tercera semana. Por otro lado, en los dos primeros meses se mantiene cierta induración de la prótesis, ablandándose a partir del tercer mes y consiguiendo su tacto suave definitivo entre los seis u ocho meses.

¿Cuándo se puede hacer vida normal?
Esta intervención requiere una baja laboral variable, según la persona. Puede ir desde los tres o cuatro días hasta las dos semanas. No pueden realizarse esfuerzos durante las dos primeras semanas, y deben llevarse sujetadores deportivos durante las cuatro primeras semanas, día y noche. Deberán seguirse controles durante un mínimo de seis meses después de la intervención, y controles periódicos anuales de las prótesis.