Aumento de Pómulos y Mentón

¿En qué consisten, doctor, estos implantes de pómulos y mentón?
Se trata de una intervención quirúrgica con la que se corrigen, mediante prótesis, los pómulos poco resaltados o el mentón «débil». Es un tratamiento ideal para los pacientes con «poco relieve»  de la cara, en los que se consigue, con el implante de pómulos, enmarcar y resaltar la mirada. Con un implante en el mentón evitaremos la «cara de pájaro» que provoca el mentón «huidizo» hacia atrás. También, en algunos casos específicos, seccionamos el hueso del mentón y lo fijamos con miniplacas de titanio para conseguir un mentón más prominente en personas que lo tienen muy retraído.

¿Qué clases de prótesis hay?
En primer lugar, las prótesis de silicona sólida, las prótesis del material Gore-Tex. Y hace tan sólo unos meses han surgido las endoprótesis, que son unos implantes sólidos por inyectable.

¿Es necesario el ingreso en clínica?
En la mayoría de los pacientes estas intervenciones se realizan mediante anestesia general y requieren una corta estancia en la clínica.

¿Estos implantes acostumbran a ir acompañados de otras intervenciones de estética?
Sí, muchas veces se combinan con intervenciones de blefaroplastia, rinoplastia o lifting facial.

¿Y las cicatrices?
Habitualmente se implantan las prótesis mediante incisiones en la mucosa bucal, tanto para el aumento de pómulos como del mentón, no habiendo cicatrices cutáneas. El aumento del mentón también puede realizarse aprovechando alguna cicatriz traumática previa debajo del mentón, con lo que no realizamos ninguna cicatriz sobreañadida.

¿Cuándo se puede hacer vida normal?
A las veinticuatro horas el paciente ya se encuentra bien. Pero, en aquellas actividades laborales de cara al público, se recomienda una baja de unos cinco a siete días, tanto por el hematoma como por el vendaje externo. Transcurrido ese período de tiempo, se retiran las suturas.