Liposucción

¿En qué consiste la liposucción, doctor?
El objetivo de la lipoescultura es el de mejorar el contorno del cuerpo extrayendo el exceso de grasa localizada, es decir, remodelar distintas partes del cuerpo. Con las mejores técnicas y materiales introducidos en los últimos años, la liposucción proporciona excelentes resultados. Éstos vienen determinados por factores tales como el estado general del cuerpo, la elasticidad y las características de la piel, el estado circulatorio, la celulitis, los volúmenes a eliminar, la estructura ósea de base, las influencias hormonales y la edad del paciente.

¿La anestesia es local?
Esta intervención se realiza generalmente con anestesia local, en función del volumen y la extensión de las zonas corporales a tratar, pudiéndose realizar con anestesia epidural o general si las zonas fueran muy extensas.

¿Ocasiona molestias esta intervención?
Los pacientes se sienten hinchados y fatigados, por lo que deberán hacer reposo durante las veinticuatro horas siguientes a la intervención.

¿Quedan cicatrices?
Queda una pequeña cicatriz en la piel, allí donde se haya realizado la incisión. Su longitud puede variar entre 0,3 centímetros y 1,5 centímetros, aunque el paso del tiempo la hará casi imperceptible.

¿En cuanto a las instrucciones posoperatorias?
Deberá llevarse una faja especial durante veinticuatro horas al día, a lo largo de un mes. El objetivo es limitar la hinchazón y contribuir a que la piel se retraiga. También es conveniente realizar unas cuantas sesiones de drenaje linfático. A las veinticuatro horas ya se puede hacer vida normal. A partir del séptimo día se retiran los puntos de sutura.
El resultado empieza a notarse al cabo de dos o tres semanas. Sin embargo, la hinchazón y el retraimiento de la piel seguirán mejorando a lo largo de un período de tres a seis meses. Cada persona es diferente, y el resultado se consigue más deprisa en unos pacientes que en otros.

¿Qué riesgos presenta esta intervención?
En algunas ocasiones pueden aparecer: hinchazón durante algún tiempo después de la operación; hematomas, que se resuelven al cabo de siete a quince días; variaciones localizadas de sensibilidad, que desaparecen en cuestión de semanas; despigmentación o hiperpigmentación de la superficie cutánea, que puede durar hasta doce meses; y también cierto grado de endurecimiento subcutáneo de las zonas aspiradas, que puede persistir durante unos meses.

¿Es cierto que ha habido casos de shock y muerte del paciente por la extracción de una excesiva grasa?
Sí, los ha habido. Hemos de tener en cuenta que, además de la grasa, se extraen líquidos, lo que puede dar lugar a una deshidratación del paciente, que puede entrar en estado de shock, generalmente por hipotensión. Por ello, si se extrae más de un litro de grasa, deben suministrarse líquidos al paciente mediante suero fisiológico, vía intravenosa para evitar ese estado de shock. No es recomendable extraer más de cuatro litros de grasa en una sola sesión, porque hay más riesgo de trombosis.

¿Y la liposucción ultrasónica?
Mediante los ultrasonidos se consigue licuar la grasa, a una frecuencia de 22.000 hercios, sin lesionar las estructuras vasculares y nerviosas ni los tabiques que sujetan la piel. Según mi experiencia, es muy efectiva para aplicaciones concretas como la espalda y la zona del abdomen superior al ombligo. El posoperatorio es menor, porque hay menos hematoma. También retrae más la piel y elimina mejor la flacidez.