Otoplastia

¿En qué consiste la otoplastia?
La otoplastia es una intervención quirúrgica mediante la que se corrigen las alteraciones de la forma y la posición de las orejas. Generalmente se realiza para ajustar las orejas prominentes o «en soplillo» a una posición más normal, más pegada a la cabeza o para reducir el tamaño de las orejas grandes. Estos problemas de forma o posición de las orejas pueden provocar en algunos pacientes problemas psicológicos, y forzarles a llevar el cabello largo para intentar tapar el defecto. En niños, incluso puede provocar una alteración en la relación con sus compañeros o un retraso escolar. El resultado de esta intervención suele ser muy satisfactorio para el paciente y elimina los complejos originados por el defecto.

¿Requiere el ingreso hospitalario?
Dependiendo de la edad del paciente a tratar, la intervención puede realizarse con anestesia general o local. Si se trata de niños, se recomienda un corto ingreso hospitalario. Pero habitualmente esta intervención se practica con anestesia local y sedación suave.

¿Cuándo se retiran los puntos?
Se suelen retirar las suturas a los seis o siete días. Tras la intervención, la oreja presenta cierto enrojecimiento e hinchazón que desaparece tras ese periodo de tiempo. En raros casos puede eliminarse por la piel, durante un par de meses, algún hilo de sutura interno, que se retira sin ningún problema.

¿Es dolorosa esta intervención?
El dolor posoperatorio de la otoplastia es generalmente leve, y desaparece entre las veinticuatro y las cuarenta y ocho horas. Requiere una analgesia suave.¿Quedan cicatrices visibles?No son visibles, porque la incisión se realiza en la parte posterior de las orejas.

¿Cuándo se puede hacer vida normal?
A las veinticuatro horas de la intervención. No obstante, como el paciente tiene que llevar una banda elástica durante unos seis o siete días, éste sería el tiempo de baja laboral. Por otra parte, los pacientes deben llevar una banda ancha para dormir durante un mes.

¿Qué riesgos existen en esta intervención?
Un pequeño porcentaje de pacientes puede desarrollar un hematoma, que se disuelva espontáneamente o que precise drenaje. Ocasionalmente puede producirse una infección del cartílago que aumente el tejido cicatrizal de la oreja; su tratamiento consiste en la administración de antibióticos. Y muy raramente puede haber una recidiva, que consiste en una separación de la o las orejas después de la intervención. Si ocurre esto, siempre será menos visible que la situación previa a la intervención y se solucionará con un ligero retoque con anestesia local, pero a partir del cuarto mes de la intervención.