Tratamientos con toxina botulínica

El tratamiento con toxina botulínica, conocida generalmente como “Botox”, está indicado para la eliminación de las líneas de expresión, o sea, de las líneas que aparecen en la cara cuando utilizamos repetidamente los músculos de expresión facial, como son las arrugas horizontales de la frente, las arrugas de “fruncir el ceño”, las “patas de gallo” u otras.

Se realiza generalmente bajo anestesia local, y se utiliza un producto específicamente formulado y aprobado por el Ministerio de Sanidad, que es el “Vistabel”. Se realiza en una primera sesión, con un control y repaso generalmente a los siete días de la primera aplicación, y tiene una duración media de 6 meses, después de los cuales es necesario realizar sesiones de refuerzo. Dicho producto sólo actúa en los músculos paralizados, y siempre será reversible, con recuperación del movimiento de la zona tratada al cabo de unos meses, con lo que no hay posibilidad de secuelas permanentes.

En los casos en los que tenemos arrugas de expresión muy marcadas, el tratamiento de toxina botulínica puede combinarse con tratamientos de relleno, consiguiendo resultados espectaculares. En cada caso el médico debe aconsejar el tratamiento más adecuado para cada paciente.